Los dominicos o la Orden de Predicadores es una
congregaciĂ³n que nace al igual que los Franciscanos y Mercedarios en el siglo
XIII. Fue creada por San Domingo de GuzmĂ¡n y ratificada por el Papa Honorio III
en 1216. Al contrario de los franciscanos que llevaron una vida de oraciĂ³n y
austeridad los dominicos se especializaron en el saber teolĂ³gico e integraron
los tribunales del Santo Oficio o mĂ¡s comĂºnmente llamados “inquisiciĂ³n”. En su
origen fue una congregaciĂ³n que cambiĂ³ en parte los paradigmas medievales ya
que comenzaron una activa labor de predicaciĂ³n cuando lo comĂºn era que los
saberes espirituales se encontraban reducidos a los monasterios. En América
destacĂ³ el cĂ©lebre BartolomĂ© de las Casas que fue quien defendiĂ³ la dignidad y
condiciĂ³n humana de los indĂgenas denunciado y corrigiendo los abusos que el
español cometĂa con ellos.
A Chile arribaron precedentes de TucumĂ¡n en
1552, sin embargo a La Serena solo llegarĂan en 1613. Su primer templo
comenzarĂa a edificarse entre 1672 y 1675, ya que en el costado sur es posible
ver una piedra con la inscripciĂ³n 1673 lo que hace suponer que fue la fecha en
que se finalizĂ³ la primitiva iglesia, lo que demĂ¡s coincide con la permanencia
de Fray Manuel de Carvajal como superior del convento. Al igual que el resto de
las iglesias de La Serena fue saqueado por Bartolomé Sharp en 1680 y en 1686,
Eduardo Davis lo incendiĂ³ para poder escapar de la resistencia que los vecinos
serenenses hicieron para defender la ciudad. Existen informes que dan cuenta
que para 1755 la iglesia de Santo Domingo se encontraba clausurado lo que
habrĂa dado origen a un proceso de reedificaciĂ³n en el que se supone fueron
utilizados los mismos materiales de la anterior construcciĂ³n, la actual
estructura habrĂa estado terminada en 1775 gracias a las labores de fray
Domingo Meneses que emparentado con familias de la ciudad pudo inaugurarla con
toda la solemnidad. Sobre su puerta puede verse tanto el blasĂ³n de la orden
como la imagen de Nuestra Señora del Rosario, advocaciĂ³n mariana que los
dominicos se encargaron de promover en los valles de Coquimbo.
La torre antigua fue demolida en 1850 fecha en
que se construyĂ³ una de madera de la que persiste una idea de su forma en un
cuadro existente en el museo histĂ³rico regional Gabriel GonzĂ¡lez Videla, el
actual campanario fue construido en este siglo por los dominicos belgas. Al
modificarse parte de la sacristĂa fue removido de su lugar original un
decantador de agua que cumplĂa funciones de lavatorio, para algunos este monumento
es uno de los elementos mĂ¡s antiguos de la ciudad de La Serena y que hoy puede
verse en el patio de la gruta de Lourdes.
Como dato curioso es posible mencionar que esta
iglesia mantenĂa la piedra de su fachada cubierta por una capa de estuco la que
fue removida para dejar la piedra a la vista en los años 60. Otro dato es que
los santos fundadores siempre ocupan el lado derecho de Cristo, mĂ¡s en las
iglesias dominicanas esto no sucede ya que el lugar de honor es ocupado por San
Francisco de AsĂs y si se observa el retablo de la iglesia de San Francisco se
podrĂ¡ notar que el lugar de honor lo ocupa Santo Domingo, lo que demuestra el
vĂnculo fraterno entre ambas congregaciones.